El último poema
es un animal vulnerable
en el jardín, una bestia
bilingüe, que era considerada
engañosa:
Jardinella isolata:
de versos gastrópodos.
El último poema es,
por simple simetría:
2+2=1
y como resultado de ello
yo soy el Papa:
Todo lo demás
vendrá por sí solo.
Pero según O'Brien
un poema a veces es cinco
y otras tres.
En ocasiones, el último poema, es
cuatro, cinco y tres
al mismo tiempo.
Sin embargo, el último poema
suele ser
Tara. Una mañana intensa:
una falla cardiovascular.